¿Cómo se transforma el entorno social y educativo de una localidad costera a través de la cooperación? La respuesta se está escribiendo en el norte del país. Con el lanzamiento de su tercera etapa, el proyecto «Un Ecosistema Inclusivo para Chanavayita» entra en una fase decisiva orientada a consolidar las capacidades instaladas en la comunidad, optimizar la accesibilidad universal y, fortalecer el bienestar de las familias y cuidadores.
Esta iniciativa —impulsada por Teck Quebrada Blanca y ejecutada por Fundación Mis Talentos— representa un esfuerzo articulado que suma el compromiso del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Iquique, la Escuela Caleta Chanavayita y los propios habitantes del territorio.
Tres etapas de un cambio sostenible
El proyecto no nació de forma aislada, sino como un proceso estratégico dividido en hitos claros que han permitido construir confianza y herramientas reales en la comunidad:
- Fase 1: Sostener a quienes cuidan. El origen del programa se centró en un ciclo de acompañamiento, contención y autocuidado dirigido de forma específica a familias y cuidadores de niños, niñas y adolescentes dentro del espectro autista en la caleta, estableciendo redes de apoyo fundamentales.
- Fase 2: Transformación del aula. Posteriormente, la acción se trasladó al interior de la Escuela Caleta Chanavayita. Allí se generó un trabajo colaborativo entre docentes, asistentes de la educación y apoderados para identificar barreras de aprendizaje y diseñar metodologías que garanticen una educación equitativa.
- Fase 3: Consolidación y autonomía. El nuevo periodo que inicia busca profundizar estos avances, promoviendo el liderazgo inclusivo dentro de la comunidad educativa y asegurando que las condiciones de participación perduren en el tiempo.
La importancia de la salud mental en los cuidadores
Uno de los pilares del programa ha sido reconocer que la ieducación inclusiva y social no es viable sin un soporte directo al núcleo familiar.
«En Teck, con esta iniciativa buscamos fortalecer el tejido humano de los territorios. Entendemos que para promover una verdadera inclusión de niños, niñas y adolescentes, es fundamental sostener a quienes cuidan. Por eso, nos hemos enfocado en generar espacios de acompañamiento, contención y autocuidado para las familias y cuidadores de personas del espectro autista, para promover un entorno comunitario más empático, accesible y colaborativo”. Afirma Daniela Garrido, líder de Desarrollo Comunitario de Teck
El valor de la experiencia en primera persona
Para las familias de la caleta, la continuidad del proyecto representa una garantía de que los procesos pedagógicos sigan adaptándose a las necesidades reales de los estudiantes.
Elcira Espinosa, madre de dos alumnos dentro del espectro autista, analiza el impacto de esta nueva etapa desde la perspectiva de la comunidad del territorio: «Para esta nueva etapa, me parece muy importante que se siga trabajando con las familias y con toda la comunidad que roda a los niños, niñas y adolescentes autistas. También me gustaría que sigamos avanzando en herramientas y estrategias que ayuden a comprender que todos los niños y niñas aprenden de manera diferente. Como familia, esperamos que la escuela continúe fortaleciendo prácticas inclusivas que reconozcan las distintas formas de comunicarse, expresarse y participar”.
Una alianza a largo plazo
El éxito y la proyección de este modelo en Chanavayita radican en su diseño institucional: la suma de voluntades entre el sector privado, el Estado a través del SLEP, la sociedad civil y la base social de la caleta.
«Los desafíos de la inclusión requieren esfuerzos colectivos y sostenidos en el tiempo. Cuando la comunidad, el sector privado y las organizaciones de la sociedad civil trabajan con un propósito común, es posible generar transformaciones significativas y sostenibles. Esta tercera etapa da cuenta del valor de esa colaboración… Con este proyecto estamos acompañando a las familias, protagonistas fundamentales de la inclusión, y fortaleciendo las capacidades de la comunidad para liderar procesos de educación inclusiva» sostiene Isabel Zúñiga, presidenta ejecutiva de Fundación Mis Talentos.
Con el inicio de este tercer ciclo, Chanavayita no solo busca mejorar los indicadores locales de su comunidad educativa, sino también consolidarse como un referente de desarrollo territorial e inclusión que pueda inspirar a otras localidades de Chile.